En pleno corazón de Getsemaní, te invitamos a descubrir un «laboratorio del café» creado por un emprendedor local que domina el arte del café.
No se trata de una cata cualquiera, sino de una experiencia sensorial privada.
En pleno corazón de Getsemaní, te invitamos a descubrir un «laboratorio del café» creado por un emprendedor local que domina el arte del café.
No se trata de una cata cualquiera, sino de una experiencia sensorial privada.
Con nuestras excursiones privadas por Cartagena, nos encargamos de todos los detalles para que puedas disfrutar plenamente del viaje.
Una sesión exclusiva en la que la compleja química de los alimentos, las curvas térmicas precisas y las matemáticas del tueste se traducen a un lenguaje sensorial claro.
Contempla cómo los granos de café verde se transforman en frutos oscuros y profundamente aromáticos, llenos de sabor, gracias a un calor controlado y a una cocción precisa.
Prueba entre cuatro y cinco cafés de origen único de primera calidad e identifica las notas frutales, florales y de chocolate características que varían según los suelos de cada región.
Descubre una gran variedad de métodos de extracción —desde vertidos delicados hasta prensas de inmersión— en los que cada movimiento físico tiene un propósito.
Baja exigencia física. La actividad se desarrolla en un espacio interior, sentados, y apenas hay que caminar.
Este recinto está adaptado para sillas de ruedas y cuenta con una rampa en la entrada. Las superficies interiores son lisas y facilitan el desplazamiento.
Esta visita privada dura 2 horas.
En el corazón amurallado de la ciudad, el café es mucho más que un simple ritual matutino; constituye un poderoso puente económico y cultural que une la geografía fragmentada de Colombia. Escondida entre las vibrantes calles repletas de arte del histórico barrio de Getsemaní, esta clase magistral tiene lugar en el interior del Café del Mural, un legendario taller colonial considerado por muchos una parada imprescindible para los viajeros que buscan qué hacer en Cartagena más allá de los circuitos habituales de playa. Esta experiencia despeja el velo industrial del comercio mundial del café para rendir homenaje a las manos de los pequeños productores que cosechan las cerezas en lejanas y remotas cordilleras. En el interior de este laboratorio especializado, diseñado para agudizar tus sentidos, el aire costero transporta el aroma intenso y tostado de los granos recién tostados y la brillante acidez de los posos en evolución.
Para comprender el café colombiano actual hay que tener en cuenta un cambio radical hacia la trazabilidad, la máxima calidad y el orgullo local. Al incluir esta experiencia sensorial en tu itinerario por Cartagena, irás más allá de los escaparates comerciales para descubrir cómo un producto básico a escala mundial se transforma en una obra maestra artesanal gracias a técnicas contemporáneas y al respeto por las tradiciones ancestrales. Dirigido por un visionario local que ha redefinido el panorama de las bebidas especiales del barrio, ofrece una perspectiva sofisticada y tangible de cómo un solo grano da forma a la economía del país, a la vez que te obsequia con una bolsa de 200 g de café especial de primera calidad para que continúes con el ritual mucho después de haber abandonado la costa caribeña.